Moody Ally Flu Doctor
A pesar de las advertencias paternales, Moody Ally salió al exterior a jugar a la pelota en un día lluvioso y, claro, se puso enferma. Hoy ha ido al médico, para que la examine a fondo y la someta a las curas que considere oportunas. En cuanto esté sana, podrá volver a jugar al balón, y esta vez se cubrirá de la lluvia.
¿Qué pasa cuando tienes dolor de tripa?, que vas al médico. ¿Y cuando te fracturas un hueso?, que vas al médico. ¿Y si te sube la fiebre?, pues lo mismo, que vas al médico. Pero ¿y qué ocurre cuando, además de sufrir todas esas terribles dolencias, necesitas que te traten afectuosamente, te mimen y te alegren los malos momentos con una dulce y comprensiva sonrisa?, pues ¡¡que vas a pedir hora a la doctora!!. ¿Comentario políticamente incorrecto?, ¡para nada!, llamémoslo una gran verdad. Tal vez por eso hay juegos de doctora… pero no de doctor. Juegos de doctora en los que, además del cuidado de los pacientes, prima la ternura. ¿Te dan miedo los hospitales?, nada, dándole a los juegos de doctora te aseguramos que te curarás de tan peculiar -y extendida- fobia. Aquí no solo devolverás la salud a griposos, niñas con cara de muñeca y animales graciosos, también recompondrás manos, narices, ojos, dientes, páncreas y lo que haga falta. Siempre con alegría y la sensación de seguridad y tranquilidad que transmiten los enormes ojos azules de estas maravillosas doctoras.